domingo, 10 de febrero de 2008

Viajando en el tren de la historia.

Decir soy republicano en el estado español, es decir, soy de izquierdas, soy un rojo, un masón, un proetarra… y un largo etcétera que un señor con barba me diría ceceando, creyéndose derrotado de un golpe de estado y no de unas elecciones democráticas.
Me hace gracia esa gente que cuando le dices soy republico, salta diciendo ¿crees en ese sistema revolucionario y antidemocrático?, porque admitámoslo donde este la elección democrática del Rey no hay nada comparable, ya me imagino en pleno orgasmo real a todos los espermas votando entre ellos quien fecundara a ese óvulo elegido democráticamente por sus semejantes. Vamos que ahora está de moda ser monárquico, o como dicen los más moderados juancarlista, sin olvidarnos que quien fue preparada para gobernar es Sofía, y quien lleva los pantalones es ella, porque seguramente él se los haya quitado en casa de alguna presentadora del corazón.

Silencio

Dicen que quien calla otorga, pero en verdad quien calla, simplemente hace oídos sordos ante insinuaciones sin sentido, o esta haciendo lo que ningún otro animal sabe hacer; oír, pensar y reflexionar. Es por eso que el silencio no es más que un paso de la razón humana, tan útil en nuestra vida como las ideas, los pensamientos… Hay mil formas de entenderlos, desde una simple pausa entre dos notas, hasta uno eterno por el que todas las personas pasan al menos una vez en su vida. Pero en todos es el reencuentro con nuestro “yo” más intimo, nuestro pensamiento.